de vuelta del supermercado,
tu mirada se hace excitante
y como preciado fulminante,
me cuentas lo que has pescado.
de entre tus piernas,la almeja,
que no venden en la pescadería.
los sudores de tu cara refleja
como cuando vas de romería.
de esta forma puesta,Romera,
más y mucho más sueltas tus ganas.
tan frescas como las dulces peras,
tan rica como la eterna manzana.
y en tan distraída discusión
la Cabra la reportas al monte,
esperando que ese viejo mamón
la jodida curva de levante remonte.
..........
la habitación no se ha hecho
y el polvo ya se ha recogido.
que para ser Marujo y Corrido
tanto será mejor SATISFECHO.
.........