Bella, aromática y preciosa,
don del firmamento apetecido
luz que llena mi alma silenciosa.
Del más sublime amor enternecido
que ensalza mi alma en el encanto
colmado de melódico sentido.
Dulcificando el dolor de mi quebranto,
nebuloso donante al imposible
de amor, y el cielo mientrastanto.
amansa el alma, y el corazón sensible,
palpita con fulgor y en alegria;
borrandome esta pena harto horrible.
Y dóname en su hermosa sinfonia,
el buen amor que llena de ternura,
y de calor de amor; el alma mia.
Príncipe azul.
12-1-010