Otra vez delante suya
sin nadie alrededor,
el aire saturado de humo
y en la sien presión. . .
una escena típica en mi vida.
¿A raíz de qué?
No sabría responder,
tal vez dejé atrás el ritmo del mundo
y perdí el compás del universo
flotando entre desorden y tinta.
Por más vueltas que le dé
ya no sé si plasmo lo que vivo
o vivo lo que plasmo,
por más vueltas que le dé
sé que no está hecha la miel
para el paladar del asno,
y yo solo soy un burro
que llega con retardo
al suculento banquete de la muerte
con los zapatos manchados de barro.
Lo hago desde siempre a escondidas,
con el tic~tac en mis oídos
y ceniza esparcida como musa,
no necesito escusa,
solo esto es capaz de saciar mi sed.
¿No es de vuestro agrado?
Lo comprendo supongo,
del mío ahora sí lo es,
mañana no sabría que decirte.