Llega la época de lluvias
y el labrador prepara el campo,
arándolo para que se empape
la tierra reseca,
luego siembra para esperar
la ansiada cosecha.
Pasa el frío invierno
y el labrador ve como su tierra
esta cubierta de retoños verdes,
formando espigas granadas,
y algunas que otras amapolas rojas.
Luego en el verano recoge la cosecha
de lo anteriormente sembrado.
Esto me recuerda a mi pais
que es mi tierra, mi patria
pero no soy el labrador de ella.
Los surcos del arado lo hacen
"otros hombres" llamados políticos
y ellos mismos siembran esas semillas
de palabras, de discordia,
y en vez de lluvias esperadas
solo hay sequía y la tierra
se resquebraja y no da frutos.
¡Que lástima!... con lo bonita
que es mi patria querida,
que poco a poco se está haciendo
zona reseca,tierra baldía,
y en vez de senderos para admirarla
quieren hacer altas murallas
para separarlas.
Y siembre las misma palabras
que mientras unos siembran
otros recogen la cosecha.
Me gustaria ser labrador
y ver a mi tierra unida
sembrada de ese verde esperanza
con la ilusión de la esperada siega
y apartar la cizaña que destruye la cosecha.
El Toledano Isleño 1513040706