Manañas de octubre, tu rostro y mi vida
un manto impreciso de besos y estìos,
el verde y crepùsculo se juntan y miran
las manos tomadas, tus ojos en los mìos.
Tardes de otoño la lluvia y tus celos
explicaciones tenues, fragor de mentiras
una flor que seca cae entre tus cielos
la pasiòn de mirarnos, desviste tu ira.
Noches imberbes de caricias nuevas
respiraciòn que se agita al solo tocarnos,
tus manos en mi espalda soñando quimeras
y una gota de sudor que quiere intimarnos.
El sol que nos baña en esta mañana
sacude el sopor de un dìa cualquiera,
y el amor insoluble de tu palidez sana
inunda mi cuerpo, soñando quimeras.