Que no calle nunca el tiempo,
que siga el viento sin detenerse,
que el alba la noche haga olvidar.
Que sigan las estrellas en lo alto,
tan lejos de mis manos.
Que por caminos y senderos
mis pies indecisos sigan viajando.
Mientras el tiempo nunca calle,
y pase sin detenerse el viento,
mientras olvidada al alba
quede la noche oscura
y mis manos vean en lo alto
estrellas inalcanzables,
mientras viajando sigan
mi indecisos pies
por caminos y senderos,
sabré que la vida está
en las copas de los árboles,
y que la verdad nace
en las sandalias de los niños.