Yo no hice nada
que nos detuviera
y que ameritara
que tú me evadieras
de tan cruel manera.
Yo no dí ningún motivo
para que nos separemos
y así ambos transformemos
nuestras vidas como niños.
Y tu corazón divino,
que está tierno como un niño,
yo muy triste he observado,
que ya late sin cariño.
Yo sé bién que tú me amas,
y las ansias te atormentan,
me lo dicen tus miradas,
algo oculto en tus palabras,
pero sé que estás molesta.
Ya no estemos enojados,
nuestras almas son benditas,
ya mi corazón no late,
pero de dolor palpita.
Nuestro amor es muy sencillo,
ven, salgamos, caminemos;
platiquemos y cedamos;
acordemos, mitiguemos
y también planifiquemos,
!ven, compremos un helado!
y paremos en un parque,
bien unidos y abrazados.
La tristeza y el dolor
nuestra unión disipará,
y nuestra felicidad
con un beso volverá.
Autor: Victor Arias (oct4,2009)
Precioso poema y bellisima reconciliacion Un saludo y un 10 para ti Bast