Que ruido es ese que mis sentidos
despiertan sin sosiego. Que extraño
bullicio rompe el descanso de mis sueños.
Que alborozo perturba mi reposo.
Del exterior solo silencio me acompaña,
¿Entonces, que eres ruido? ¿De donde manas?
¿Eres tal vez el duende incierto de mi alma?
¿Eres espíritu de alguien que en sueños me acompañas?
No soy espíritu de nadie, soy sólo
el ruido de tu loco corazón que desbocado,
corre en la noche en pos de quien de al fin del día,
se aparta de tu lado.
¿Y alcanzas a verla tú en la noche?
Respondo al corazón desconsolado.
¿Tienes la dicha de poderla contemplar?
¡Como lo logras! ¿Es que acaso el alma
me abandona mientras duermo y tiene el gozo
de encontrarla? Si esto te ocurre alma mía,
tienes mas suerte que yo, pues tras de
ella, paso el tiempo sin encontrar la respuesta,
que ponga fin a este dolor.
J.G.L.
Posiblemente amigo, el alma te abandone mientras duermes, increiblemente logras muchas cosas, es algo que me sucede con frecuencia y me hago la misma pregunta... Mucho dolor encuentro en tus letras, pero vaya!, que tampoco pueden durar para siempre, por ahí alguna alegría abrazará tu alma, eso espero mi muy buen amigo. Un abrazo para ti. Solecito!