Alondra silenciosa, no detengas
tu vuelo imperceptible, sigue, sigue.
¿No ves que la tiniebla te persigue?
y dudo que en la noche te sostengas.
Ignora de la plebe las arengas,
no dejes que el desánimo te ligue.
Si buscas un amor, no se consigue
dejando de soñar y aunque lo tengas
se puede escabullir pues es tan fino
que a veces se nos va sin darnos cuenta.
Y si es tan sólo un sueño, no te importe.
Hay muchos que ni saben cómo vino
y aquél que no lo tiene, se lo inventa.
¡Bendito el que lo tiene como Norte!
Heriberto Bravo Bravo SS.CC