Todo me sobra en la poca fortuna,
ya me llena lo que nadie quisiera
y, solo puedo contar historia cualquiera
que trascendió abajo de la luna
sin promesa ni aislamiento. He pensado
en unirnos, si es tiempo todavía,
a la vida que nos resta paz habría
para devolverte lo que me has dado.
Tal vez creas lo que mi mano escribe,
deducirás por qué en mi escrito vive
tu nombre cual cristal en catedrales,
de otra forma viviré oscuramente,
ya vivís en mí y te tengo en mente,
eres amor; más que cosas mortales.
Autor: Alcibíades Noceda Medina
Asoma una lágrima al balcón de mi cara cuando el sonido del rió y el tañer de las campanas traen la visión de aquellos ojos verdes y el recuerdo de tus cabellos de plata. Siento la angustia oprimir mi pecho y al corazón precipitarse palpitando con deseo, cuando el recuerdo muerde cada noche mi almohada regresando a la quimera de las horas nocturnas. Tu sueño te trae hasta mí cuando cierro los ojos. y en sueños me acerco hasta la aurora en tus besos de nubes que quieren poblar mi boca. Serena y enamorada languidece la noche en las sabanas blancas donde quedan las huellas de la dura contienda de mis sueños fantasmas. Tu recuerdo amanece conmigo.