Sandra, pequeño amorcito,
siempre me llamabas el mago
cuando después de misa, en la puerta
de la iglesia con mis manos
te tapaba los ojos,
y tu siempre adivinabas quien era.
Siempre te he visto con una bella sonrisa
con un mirar de verde mirada.
Has sido… ¿Digo has sido…?
¡No!. Aun lo eres, mi pequeño amorcito.
Hoy estás mas ligada a mí que nunca,
en mi corazón te llevo donde quiera que vaya,
porque siempre te recordaré
con el corazón de tu viejo mago.
¿Te acuerdas cuando con mis trucos
hacia desaparecer las cosas?,
yo me fijaba en tu carita admirada
en tus ojos con extraña mirada.
Hoy un divino mago ha hecho desaparecer
a la niña de una bella sonrisa,
con un mirar de verde mirada
y todos sabemos donde está.
No te vemos, pero te sentimos,
eres como el candor de una flor,
que no se ve pero se siente,
como la brisa que no se ve pero se siente
como el amor que no se ve pero se siente.
Hoy un viejo mago está llorando,
pero ese agüita cristalina
que salen de sus ojos brotan
del fondo de su corazón.
Sandra, mi pequeño amorcito,
de un mirar de verde mirada,
has sido mi alegría, mi consuelo
y hoy eres en el firmamento
una estrella mas en el cielo.
El Toledano Isleño) 19151107
Un angel mas tiene el cielo desde que Sandra fue alli. En el cielo ella es feliz y usted quedo sin consuelo. Maria del Pilar