En la Catedral de la Ciudad de México, Distrito Federal, en pleno centro de esta ciudad, cuenta una leyenda urbana que por las noches anda un extraño monje recorriendo los barandales alrededor de la catedral, con unas tijeras de podar debajo de su capucha. Se desplaza entre las sombras y es muy difícil de ver. Lo extraño es que muchas personas lo han visto, pero nadie ha logrado escuchar sus pasos: camina tan ligero y tan despacio que parece flotar. Sale principalmente en noches frías, de esas donde hay neblina espesa, casi llovizna.
Cuenta la leyenda que se les ha aparecido a señores o jóvenes que, sin saber que el monje anda por ahí, se orinan en el barandal. Y de repente, saca sus tijeras y de un tajo les corta lo que les cuelga.
Es fácil saber quién se ha orinado en el barandal de la catedral: solo observa con cuidado a tu compañero. Si le tiene miedo a las tijeras, pregúntale si anduvo una noche de estas por la catedral… y no esperes que tenga el cuerpo completo.
¡Ja, ja, ja, ja, ja!
Hasta pronto.
Valerio...