Me gustas cuando callas, porque en tu silencio parece que te ausentas, y es precisamente entonces cuando más cerca te siento. Callas… y tu voz se vuelve recuerdo, una sombra tibia sobre mi pecho, un eco que atraviesa la distancia sin pedirle permiso al tiempo. Me gustas cuando callas, porque en cada palabra que no dices mi corazón inventa tu regreso; porque tu ausencia tiene tu nombre y tu silencio conserva tus besos. Pero no te quedes callada demasiado, que hasta la noche se vuelve invierno cuando le falta la luna, y yo, que aprendí a conversar con las estrellas, todavía no sé qué decirle a tu ausencia. Me gustas cuando callas… pero te quiero cuando vuelves, cuando tu mirada rompe el silencio y descubro que, a veces, extrañar a alguien es la manera más hermosa de saber cuánto nos importa.
Excelente poesia .hasta la noche le falta luna. En hora buena poeta