Hoy nos hemos vuelto a encontrar,
y, tus ojos que me robaron el corazón
siguen tan radiantes como aquellos dos días,
esos dos días que hasta ahora no he decidido olvidar.
Son preciados los dos días que hoy llegan de golpe,
como olvidar el primero si fue el inicio de este sueño,
fue la llama que consumió las parcas de mis miedos,
el motivo por el cual mi corazón entregue entonces.
Y el segundo que es mas preciado todavía,
pues me llevo de la mano hacia el auto rechazo,
fue la helada que marchito mi dependencia hacia otros,
el camino hacia el amor propio que ahora es mi vida.
Ha cambiado un poco tu rostro pero no tu mirada,
pues aun irradia el deseo que me atrapo,
y anqué tú dices que yo no he cambiado nada
el tipo de amor que sentía por ti ya cambio.
Pero dos cosas hermosas hay de este reencuentro,
y son esos dos esplendorosos ojos que siempre has tenido.
Tan hermosos como los dos días que resguarde conmigo.
Tus ojos se asemejan a lo que somos realmente tú y yo,
pues la vida decidió que podrán descubrir juntos todo lo que quieran,
pero el destino determino que tiene que haber una distancia entre los dos.
Saludos desde mi humilde morada, poeta... Es muy bonito lo que decís, y muy triste... yo no os diré que volváis a amar, pues sé bien por lo que pasáis, y sé bien lo difícil que es... sin embargo, tampoco puedo daros consejo, pues yo muero igual que vos... sólo decíos, que si necesitáis algo, si requisáis de algo... podéis contar con mi triste ayuda... sé que no nos conocemos, pero sé de buena mano que en ocasiones ayuda más hablar con alguien al que no se conoce, que con alguien a quién conoces tiempo ha... Mil besos, y mil ánimos, poeta...