Hoy les contaré una historia de transición, de un tiempo que ya hace muy, pero muy lejos. En la ciudad se vivía la aparición de un futuro incierto. Entonces tenía la fortuna de tener una novia de nombre Natalia Melódi, persona de gustos aleatorios, no comunes. Pues éramos visionarios de época o futuristas, como nos llamaban.
Le agradaban los walabíes, unos animales parecidos a los canguros, aunque más pequeños, eran igual de hermosos. Estos mismos que chocaban con todo, pues eran efusivos, y esto le causaba gracia.
Sucede que en una ocasión jugábamos con dos walabíes en el parque, cuando de repente, al intentar separarlos, no fue una buena idea. Ya que, por demás, todo mundo sabe que los walabíes son inseparables y…
Éramos futuristas has comenzado una interesante historia estaremos pendientes cordial saludo VALERIO