Tú que una vez gobernaste majestuosa,
imponente, altiva…
Hoy yaces callada, porque las cosas son así
y te dejan de lado, siendo parte del bulto.
Ambicionaste la poderosa mano del más exigente;
desviando la mirada de los orgullosos,
llenándolo de sed con tu inalcanzable esencia.
¿Qué magia tienes tú, que si no digo "tú" me pierdo?
Que venía, te dejo lo grande…
Ya no te quiero, y aun así te extraño.
Todo es por ti, nada más porque un día lo cargaste todo.
Nada más porque te queremos a ti, que todo lo acomodas.
Pinche chiche…
Valerio...